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Review - Shinobi: Art of Vengeance, desafío, exploración y acción ninja en fascinante 2D


Shinobi, icónica saga que existe desde los 80, está de vuelta con un excelente juego que mezcla hack and slash y metroidvania

por: Uriel Barco Uriel Barco

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Lanzado en 2020, cuando apenas iniciaba el encierro por la alerta sanitaria mundial, Streets of Rage 4 fungió como recordatorio de que existen IPs del pasado que, estando en las manos correctas, pueden ser traídas de vuelta con excelente resultados, a través de una entrega completamente nueva que, respetando la esencia de la franquicia en cuestión y mezclando perspectivas viejas con dinámicas modernas, impacte con éxito en audiencias que tengan interés en el retrogaming en 2D, sea por el ánimo de revivir sus propios recuerdos o por una genuina motivación de adentramiento.

 

Sega tomó nota y decidió que las manos correctas para resucitar su IP Shinobi eran las de Lizardcube, uno de los estudios desarrolladores de Streets of Rage 4, lo que ahora nos deja con Shinobi: Art of Vengeance, un fabuloso juego que no sólo vuelve a colocar en la conversación una serie que llevaba años en el limbo, sino que también se distingue por mezclar acción hack and slash, exploración metroidvania y platforming, uniendo los bordes con un movimiento y sistema de combate intuitivo que será del agrado de quienes estén en busca de un buen reto en clave de 2D, con independencia de que tengan o no familiaridad con la franquicia.

 

 

Katanazos antes, preguntas después

 

La historia en Shinobi: Art of Vengeance es mínima. El jugador se pone al mando de Joe Musashi, quien ve su aldea destruida por la temible ENE Corporation, comandada por el temible Lord Ruse.

 

Decidido a vengar a los suyos, Joe se embarca en una travesía que lo llevará por distintos biomas, ciudades y bases militares, y en la que se sumarán aliados para hacer frente a legiones de adversarios que serán víctimas de la furia shinobi.

 

 

Ninja del pasado, shinobi del presente

 

Quienes tengan experiencia con la franquicia, notarán que Shinobi: Art of Vengeance renueva el gameplay clásico y lo permea de un ángulo más agresivo en el que, si bien la importancia del kunai y los ataques a distancia se mantiene, la katana se vuelve el centro de la jugabilidad vía combos que resultan del maridaje entre ataques débiles y fuertes, y que se complementan con la variedad de ninpo, ninjutsu, habilidades y amuletos que se van adquiriendo a lo largo de la jornada.

 

De esta manera, si la pantalla se ve saturada de enemigos, una buena jugada involucrará, por ejemplo, primero aplicar combo a los adversarios que poseen ataque a distancia, seguido de algún ninpo que reste vitalidad a alguien de mayor tamaño, después un dash y un golpe que suspenda en el aire a uno o más contrincantes, continuar con otro combo para neutralizarlos, y rematar ya sea con una ejecución (movimiento que se marca contra quienes están a punto de morir y que sirve para recolectar mayor cantidad de moneda y vida) o bien con un fulminante ninjutsu que tenga impacto en todo lo que aparezca a cuadro.

 

En ese tenor, es importante mencionar que hay muy poco desbloqueado en el arranque. En sintonía con mecánicas actuales, en Shinobi: Art of Vengeance hay una tienda en la que se usa moneda para comprar nuevos ataques y combos, y es aquí donde entra la otra gran innovación a la fórmula y que viene directo desde uno de los subgéneros consentidos de las propuestas en 2D actuales: el metroidvania.

 

Para tener acceso a todo lo que ofrece la tienda, será necesario gastar Reliquias Oboro que están esparcidas a lo largo de los niveles, diseñados a su vez bajo una lógica metroidvania que implicará explorar a detalle cada uno de sus rincones si se pretende juntar la totalidad de las habilidades que hay en el juego.

 

 

Lo mejor de este diseño es que la lógica metroidvania no se limita a cada nivel en lo individual, pues es extensiva y hace que los usuarios regresen a escenarios pasados una vez que cuenten con determinada habilidad que les permita seguir desentrañando más rincones, buscando no sólo Reliquias Oboro, sino también íconos de Tropa de Élite (mini retos en los que se debe liquidar a todos los enemigos que aparezcan), cofres secretos y Fisuras Ankou (mini segmentos con alto grado de dificultad que pueden consistir en platforming o en combate).

 

De esta manera, Shinobi: Art of Vengeance abraza sus orígenes de acción y plataformas sin rodeos, pero no descuida a aquellas personas que quieren que el tiempo que pasan con un juego sea directamente proporcional al dinero que gastan en él, y subraya su replay value desde una trinchera que se siente honesta y pulida, y que no es necesario agotar para llegar al jefe final.

 

Apartado técnico

 

Siguiendo lo ya planteado en Streets of Rage 4,  Shinobi: Art of Vengeance se inclina por una identidad visual que respeta la esencia de los antiguos Shinobi, pero dándole un giro y evadiendo el pixel art (técnica por la que se inclinó su competidor directo Ninja Gaiden: Ragebound) para proponer sprites y fondos —acomodados por planos— hechos a mano, con contornos fuertemente delineados.

 

Habrá quien prefiera el pixel art para este tipo de propuestas (nosotros incluidos), pero es indiscutible que si algo presumen Streets of Rage 4 y ahora Shinobi: Art of Vengeance es una estética única que se presta para animaciones fluidas que derrochan actitud y que presumen fuertes acentos en el trazado (la distancia de la cámara tal vez no ayude, pero si se presta atención a lo que hace Joe, por ejemplo, al ejecutar ninjutsu, es imposible no quedar hipnotizado ante la animación que se desata).

 

 

Y por lo que hace a la banda sonora, las composiciones son labor conjunta entre Tee Lopes y Yuzo Koshiro, ambos con trayectoria haciendo música para títulos de Sega, particularmente el segundo, cuyo trabajo con la compañía se puede rastrear hasta finales de los 80, lo que remarca el ánimo de rendir honores y de ver hacia nuevos horizontes que implica traer de vuelta una franquicia con décadas de existencia como Shinobi.

 

Conclusión

 

Shinobi: Art of Vengeance es una estupenda opción repleta de acción y sabores del pasado que llega como bocanada de aire fresco en un panorama en el que los juegos se complican con menús de textos interminables y árboles infinitos de habilidades.

 

Aquí basta con ejecutar el título y dar un puñado de botonazos para volver a estar en medio de la acción, en una jornada de hack and slash, platforming y perspectivas metroidvania que aumenta su dificultad conforme se progresa, que depara replay value para quien quiera desbloquear todas las habilidades, y que se posiciona como otro fenomenal registro en un 2025 que ha sido espectacular para el gaming.


Calificación: 9.5/10
Shinobi: Art of Vengeance
Desarrollador: Lizardcube
Publisher: Sega
Revisado en PS5
Disponible también en PS4, Xbox One, Xbox Series, Nintendo Switch y Windows

 

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